viernes, 14 de febrero de 2020

-Para lograr la EFICACIA DE LA REUNIÓN DE GRUPO O GRUPO DE AMISTAD

 


  De un trabajo recopilado y expuesto por nuestro hermano Luis-hoy de la Vocalía de Comunicaciones. Esperamos un período de multiplicar la perseverancia aumentando los GRUPOS DE AMISTAD en nuestra Diócesis. Colabora formando UN GRUPO NUEVO DE AMIGOS Y CRISTIANOS.

Ahora bien, para lograr todo esto, la Reunión de Grupo deberá cumplir estrictamente con cuatro condiciones, conocidas como la “regla de las cuatro eses”

a) SERIEDAD: La seriedad no significa severidad ni rigidez. Significa sencillamente que asumimos una actitud seria hacia el va­lor y la utilidad de lo que se realiza en la Reunión de Gru­po, con el gozo espontáneo que debe caracterizar siempre nuestra personalidad cristiana.

b) SINCERIDAD: Sin sinceridad no hay confianza. Su defecto impide la cordialidad y el desarrollo de la amistad. Esto conduce a la artificialidad y a la hipocresía y, eventualmente a la disolución del Grupo. Los frutos de la sinceridad que deben prevalecer son: la confianza, la honestidad y el respeto mutuo.

c) SIGILO: El clima de la Reunión de Grupo debe ser siempre un clima de intimidad y confianza y, por tanto, de reserva y sigilo. La reunión debe realizarse en las circunstancias propias de la cordialidad, del espíritu de caridad y del entusiasmo apostólico.

d) SECUENCIA: La constancia y la perseverancia en la asistencia a la reunión periódica - normalmente semanal - siempre ha demostrado que es un factor de permanencia; la secuencia es una condición irreemplazable para mantener el Grupo y su ambiente de amistad y de espiritualidad.

En  la Reunión de Grupo o Grupo Natural, las relaciones son de persona a persona como tales, en razón de si mismas, no en razón de una función que desempeñen. El Grupo comparte unos valores y los comparte de idéntica manera desde la perspectiva de una conversión. Estos valores hacen que los miembros del Grupo se sientan identificados y uni­dos por la fe, formando un  todo; eso si: respetuosos y cons­cientes de la individualidad de cada uno.

Si la amistad nos une a unos pocos, los valores Cristianos nos abren a todos los demás. El Grupo debe ser, íntimo y abierto, personal y eclesial, receptor y trasmisor de vida cristiana. Solamente en el compartir por la vía de la amistad se da plenamente la relación interpersonal prima­ria, en razón de las personas como tales. Por la vía de la amistad se puede compartir todo: lo que se es, lo que se hace y lo que se tiene.

Y en este compartir no somos subordinados ni compañeros, sino protagonistas todos en la misma aventura de vivir lo fundamental cristiano. Solo en el compartir por amistad se logra un compartir: libre, porque yo lo deseo, no se impone; profundo, porque no se queda en lo super­fluo, sino que va a lo fundamental, dinámico, vital, estable, frecuente y duradero; por eso es que el compartir entre amigos la vida cristiana es, a la vez, cauce, estimulo y garantía para vivirla.


1 comentario:

  1. Los grupos so siguen en formación. Esperamos poder volver a trabajar en nuevos grupos que aseguren la perseverancia. Es un tiempo para el espíritu, para revisar la maquinaria disponible. Mejorar, corregir, arreglar, limar, pintar, reponer y prestar un mejor servicio. El trabajo es grande. Quienes viven un grupo de amigos saben lo necesario que tienen. Cuenta tu testimonio.

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