"Et introibo al altare Dei"---La primera oración hablada al comienzo de la misa en latín. Simboliza la participación del sacerdote y fieles; "entraré al altar de Dios, y sigue: a Dios que da alegría a mi juventud".
Han transcurrido algo así de setenta años cuando participaba todos los días la Santa Misa a las 07 de la mañana en mi colegio, corriendo para después ir al desayuno a casa y volver a clases del liceo de los Padres Josefinos de Murialdo. Eran tiempos de aprendizaje en todo sentido, era el novedoso desarrollo de la vida de un niño.
Tantos años y tanta gente que participamos aquellos tiempos.
Hoy, me parece muy novedoso pertenecer a la Comunidad de Nuestra Señora de El Carmen y miro en su altar allí está impreso a la llegada del altar esta frase inolvidable. Ahora volvemos asistir a la Santa Misa de lunes a viernes y me trae hermoso recuerdo: redescubriendo que es la mejor forma de iniciar bien el día.
En todos estos años reviso todo lo que ha sucedido; familia, esposa, hijos, trabajo, casa, y mucho más.
Hoy curiosamente este día es el cumpleaños del hijo que llegó para sorprender a dos familias: el primer nieto de ambos hogares, nos trajo alegría, esperanza y amor.
Hoy es un hermoso recordar hermanos míos.


