PADRE DESIDERIO
Me invitaron con mucho cariño a vivir algo diferente, soy
honesto….pero la verdad es que no pasó nada. Es que fui sin ganas, poco
motivado y diría con mucha soberbia. Fue el cursillo 17 de la ciudad de Valparaíso, allá por el año 1974, mucho tiempo!
Coincidencia digo yo, les cuento que tengo un hermano
cura quien venía ese fin de semana a casa de la madre y viene a compartir el almuerzo con nosotros.
-Hóla! ¿cómo estás?
Bien, quieres que te cuente mi novedad? Fui a vivir un
cursillo de cristiandad recién y….’
¡No te lo recomiendo para nada! A mí, no me gustó, la
verdad
. –Ah pero yo sí... ¡y me encantó!… aprovecho de invitarte a la Ultreya de Recepción ahora..
. –Ah pero yo sí... ¡y me encantó!… aprovecho de invitarte a la Ultreya de Recepción ahora..
Son los caminos del Señor que uno ni imagina; yo era un
seminarista que empecé a acompañar de a poco, sin mayor entusiasmo menos
pretensión, asistiendo, observando, hasta que de improviso me hacen un extraño
encargo: preparar un tema. Si, pero ¿cuál será?
Un tema hermoso que nos hace mucha falta, se llama… “Humildad”
(hice plop) y tenía que estar disponible. Al Señor tenía que decirle Sí
y demostrarlo.
La satisfacción no tiene precio cuando se ama de verdad,
se sufre con el amor por los hermanos. Mi hermano, el “fascinado con el mcc” no
pasó a mayores compromisos, sin embargo a mí me agarraron firme desde comienzos; así me fuí entusiasmando y enamorando. Es que el Señor sí sabe escribir la verdadera historia.
Por esas cosas que el Señor no má sabe llegue a trabajar
a Los Lirios, a Coya y allí me encontré con un grupo de colores y poco a poco
no pude alejarme más de ellos y del Señor. Mucho tiempo llevando a cabo nuevos cursillos en Pelequén, San Francisco de Mostazal, Los Lirios y....la sorpresa Ciruelos (aparte de muchos más a lo largo del país).
Otros lugares, dudas, sobresaltos pero más desafíos. Les cuento de
este llamado distinto, en esta
experiencia de Ciruelos, Pichilemu- estaba feliz y decidido pero, lo que nunca
falta me aparece una dificultad, empecé a sufrir del llamado “espolón calcáreo”
y lo peor me dijeron “No, no es operable en su caso”. Un “brujo” del movimiento me convidó unas gotitas
milagrosas y partimos a vivir este primer cursillo de la costa de la Región
del Libertador.
Bueno si es con
sarna… no pica….me digo y me vuelvo a sorprender una vez más.
De seguro que hay deficiencias (en donde no?) pero todos
los esfuerzos y la voluntad de los dirigentes para llevarlo a cabo esta
operación ha sido impagable!.mis agradecimientos de todo corazón. el Párroco de Pichilemu fue estimulante por su cercanía, servicio y entusiasmo Gracias Padre Pablo.
Encontrarse con el Señor en la amistad es la clave, como
tantos dijeron. Hermanos, quédense con todo lo bueno, no se alejen del Señor.
Esta ocasión nuevamente, fue un verdadero “cargar de
pilas” gracias al Señor y a mis hermanos.
Perseverar hermanitos, siempre es posible. No te
despegues de los hermanos y el cuarto día será siempre posible feliz. El trípode debe ser trabajado durante todos los grupos....siempre es posible mejorar, aprender, crecer.
¡“de colores”! de vez en cuando recen por mí, yo, siempre
los tengo en mis oraciones,
Con afecto
Padre Desiderio
No hay comentarios:
Publicar un comentario