jueves, 1 de enero de 2026

Treinta uno diciembre


Siento un profundo orgullo compartir esta jornada de este primero de enero 2026 en la hermosa casa de calle Comercio y los familiares.
Aquí guardo unos preciosos recuerdos muchos años atrás cuando me encontré por fortuna con Carmen Gloria en una curiosa y oportuna "fiesta quinceañera de la Blanquita" con su grupo de amigos.
Supe por casualidad el día y hora y llegué oportunamente- no como paracaidista sino como joven enamorado de verdad- encandilado con la figura de esta futura esposa, madre, tía y abuela. Sólo tuve ojos para ella cuando bailando "toda la noche" aprendíamos que estar juntos era una necesidad muy grande y necesaria. 



En aquellos tiempos era muy complicado encontrarnos. No había los adelantos que posibilitan comunicarse con fluidez pero encontramos los medios para hacerlos posibles y perseverantes: las cartas permanentes y los casetes  grabados: "aquí estoy en la soledad de mi habitación; aún no llegan los chicos que me acompañan: Ernesto, Jaime, Enrique, Guillermo, mientras de fondo se escuchan las hermosas melodías de la radio con la novedad de la Frecuencia Modulada".




Así fue el comienzo de la historia que me hizo rememorar el importante acontecimiento de la Blanquita Riveros, en este mismo lugar de baile, alegría y risas.
Acá mismo mirando la hermosa luna llena resplandeciente, la piscina, los adornos, la música de Aldo: luces, humo y alegría cuando nos dedicamos muy entusiastas a recibir la llegada del nuevo año.

Con los mejores ánimos y deseos de tener la oportunidad de compartir un nuevo período de vida y la alegría de intentar ser mejores, mas sinceros, más unidos y agradecidos de todo lo que viene de este recuerdo.

Gracias a los anfitriones, participantes, entusiastas y a todos los que abrazamos en este noche especial de alegría y esperanzas.

Bienvenido año 2026



Aquí hay creatividad, ejercicio, entusiasmo y mucha juventud. Gracias por la alegría en esta linda celebración de este Nuevo año. 


Los "tres tenores" le hicieron empeño en crear un entusiasmo programa musical con los temas de aquellos años. Bien por el empeño, siempre hay que atreverse a tomar el micrófono y dar lo mejor de sí. Felicitaciones por el empeño y el logro.