Lo difícil es comenzar. En dos jornadas de taller se preparan dos nuevos grupos de perseverancia: un verdadero regalo. Podríamos decir que vamos lentos pero seguros. Primero conocerse, igual que aquellos tres dias de hermosa convivencia. Al terminar ya sabemos mucho de los asistentes en decurias: nombre, lugares, familias y tallas. Empezamos a construir una amistad, franca, fructífera y verdadera. Ya tomaremos velocidad al hacer carne la promesa del grupo: perseverar, continuar, seguir y llegar a la meta.
Es un proceso y durará toda la vida, el llamado a la santidad es permanente. Mi grupo significa volver a vivir el clima de mi cursillo y ahora a contruir el seguro para seguir, para vivir ultreya, siempre más allá, siempre "de colores" sabiendo que la vida- que parece larga- es breve y siempre debemos estar atentos y listos.
¿no tienes tu grupo de amistad?- te pierdes algo rico y especial. Únete a estos talleres, formando nuevos grupos, aprendiendo haciéndolo y descubriendo una buena fórmula probada que es posible "seguir viviendo de colores".
Escribenos, contáctanos. Estamos disponibles para empezar tus amigos que te acompañarán siempre.
¿el límite? - simple hermanito.......¡el cielo!.
En algunas oportunidades me pareció una solución llevar mi cassette a la reunión de amigos
y empezar: en estudio….mahoma, piedad, un pelito más, acción:reguleque. Claro no
siempre estamos “bollantes” espiritualmente. Recuerdo que es es siempre ir cuesta
arriba,nada es fácil ni regalado- a menos que sea dudoso. Lo que cuesta es lo
que vale. Más de alguno habrá pensado: el lunes fue regular, a la segunda lo
mismo, y así sucesivamente. Allí falló la grabación, debemos ir mejorando, poco
a poco, y lograr un crecimiento de persona comprometida: “Y yo con su gracia”.
Novedoso. Dirán
los que compartieron su reunión de grupo.cuantas veces es necesario talvez
prestar la oreja y escuchar al amigo, familia; es más, ofrecer el hombro para
que recuestes la cabeza y el---
Si nadie es
perfecto. En matrimonios, amistades y
----por ello, siendo iguales, debemos complementarlos con los talentos
disímiles que descubrimos entre los integrantes. No hay competencias. No hay
jefes. El cielo es el límite y nada más. Pero equivale a trabajar. Siempre descubriremos
que todo, siempre, podría ser mejor”.
Caminante,
no hay camino, se hace camino al andar. Cada dia me tengo que vencer. Hoy lo
entendimos mejor: “abandónate en Jesús” y todo será posible. Remando mar
adentro y aunque sea el viento peligroso, el mar bravío, las fuerzas mermadas
no estamos solos. Los brazos de los hermanos están unidos para lograr la pesca
milagrosa que miramos muchas veces algo imposible. El próximo lunes 28 de junio
a las 20,30 viviremos una nueva revisión en la amistad del Señor Resucitado y
los amigos comprometidos. Tenga la bindad de invitar al ahijado de ayer, al
curdillista alejado, al que aún no descubre la bondad del grupo.